Todos los lunes, miércoles y viernes por la tarde, Dalia “La Pantera” Gómez se hace cargo de una de las canchas de tenis en San Antonio Park en East Oakland para llevar a cabo un campamento de boxeo al aire libre para niños. Credit: Amir Aziz

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Todos los lunes, miércoles y viernes por la tarde, Dalia “La Pantera” Gomez se hace cargo de una de las canchas de tenis en San Antonio Park en East Oakland para llevar a cabo un campamento de boxeo al aire libre para niños.

“Right, uppercut! And make sure to keep your masks on!” les dice la entrenadora en inglés a los niños que participan en el club de boxeo. 

Cerca de la carpa, sentada en una de las bancas, Ángela Lima observa a “Coach G” (como los niños llaman a Gomez) entrenar al grupo, que incluye a su hija y dos sobrinas. Lima encontró por casualidad las clases gratuitas de boxeo juvenil. “Estaba caminando por el parque con mi hermana y las niñas y la vi entrenando a algunos niños.” dijo Lima en español. “Pensé que no hablaba español y no quería acercarme a ella”. Pero Gomez se acercó a Lima y le preguntó si quería que sus hijas se unieran al campamento.

Lima inscribió a su hija y dos sobrinas, y el club de boxeo se ha convertido en una actividad muy necesaria para ellos durante la pandemia. “Los niños están aprendiendo nuevas habilidades y cómo defenderse,” dijo.

Gomez, originaria de Oxnard, se mudó a Oakland hace ocho años. En el 2004, lanzó Vertical Skillz, una organización sin fines de lucro que desarrolla la fortaleza física, mental y de carácter de los jóvenes. El entrenamiento físico es una gran parte del programa de Gomez. En el campamento actual, ella es mentora de 16 niños, incluidos cuatro jóvenes que habían sido encarcelados en centros de detención juvenil.

Además de dirigir su organización sin fines de lucro, Gomez también trabaja como maestra de educación física en Elmhurst Middle School en el este de Oakland. Anteriormente ocupó el mismo puesto en Roots International Academy, otra escuela intermedia en también en el este de Oakland que cerró a finales del año escolar 2019.

Fueron las propias pruebas y tribulaciones de Gomez cuando era joven las que la inspiraron a ayudar a los jóvenes a navegar las pruebas que pone la vida. A la edad de 21 años, mientras asistía a Evergreen State College en Olympia, Washington con una beca de baloncesto, Gomez fue arrestada por conducir bajo los efectos del alcohol por la policía de la universidad. El incidente hizo que perdiera su beca y la expulsaran del equipo.

“Fue devastador. Aquí estaba yo, esta niña de Oxnard que iba a ser la primera en su familia en graduarse de la universidad,” dijo. “Recuerdo haberle dicho a mi entrenador: ‘¿Qué pasa si puedo demostrarte que puedo ser responsable? Porque no puedo volver a casa. ‘” A Gomez se le dio una segunda oportunidad y, después de un año de trabajar y boxear, demostró que este tropiezo no definiría su futuro.

“Poder boxear me mantuvo en forma y me mantuvo concentrada,” dijo. Un año después, su beca fue restablecida y pudo reincorporarse al equipo de baloncesto y lograr su objetivo de ser la primera en su familia en graduarse de la universidad.

Entonces decidió que quería trabajar con niños, para mostrarles las consecuencias negativas de beber y conducir y tomar otras malas decisiones. “Solo hay un camino por recorrer cuando tocas fondo,” dijo. “Y eso es de subida vertical.”

Después de graduarse de la universidad se dedicó a visitar escuelas por todo el país dando discursos de motivación a los estudiantes en programas deportivos, en conferencias juveniles e incluso en centros de detención juvenil.

Años después, Gomez se encontraba tratando de dejar una relación amorosa mientras vivía en Santa Rosa. Un día, mientras se encontraba caminando, encontró un gimnasio de boxeo que buscaba un entrenador juvenil. “En ese momento, sentí que me habían puesto allí por una razón,” dijo. Comenzó a boxear nuevamente y a ser mentora de niños, al igual que lo hizo cuando estaba reconstruyendo su vida, solo que esta vez se encontraba reconstruyendo su vida después de la ruptura de su relación. 

Al año siguiente, en el 2012, Gomez se mudó a Oakland para trabajar en un gimnasio de boxeo y dirigir un programa juvenil similar al de Santa Rosa. “Me mudé a Oakland con $50 en mi bolsillo,” dijo. Al mismo tiempo, Gomez continuaba con su propia carrera en el boxeo, ganando varios torneos, incluido el torneo California Golden Gloves, el campeonato Puerto Rico vs. California y el campeonato llamado Beautiful Brawlers.

Incluso a medida que avanzaba su propia carrera en el boxeo, Gomez sabía que quería seguir ayudando a los jóvenes y esperaba algún día comenzar su propio campo de boxeo. La oportunidad se presentó en el parque San Antonio.

“Yo vivía ahí en la calle 21 y Sonoma Way, junto al parque,” dijo Gomez. Su vista del parque San Antonio, descuidado por la ciudad pero un lugar de reunión popular entre los vecinos, le dio una visión. “Decidí que quería hacer más con Vertical Skillz, hacer más cosas por la comunidad,” dijo. “Empecé a entrenar a niños y adultos en el parque y cerca de Lake Merritt.”

Gomez dijo que planea continuar su trabajo con los jóvenes de Oakland. Credit: Amir Aziz
“Right, uppercut! And make sure to keep your masks on!” les dice la entrenadora en inglés a los niños que participan en el club de boxeo. Credit: Amir Aziz

En julio, Gomez organizó una “reunión de bienestar” para la comunidad Latinx, índigena y afroamericana en el parque San Antonio para que los jóvenes aprendan a navegar el racismo sistémico y aprendan sobre la justicia restaurativa. El evento coincidió con las protestas que tuvieron lugar el verano pasado tras el asesinato de George Floyd a manos de un policía.

El parque San Antonio ha sido una parte integral del Movimiento Chicano en Oakland. El 26 de julio de 1970, el parque organizó una manifestación masiva y una protesta contra la Guerra de Vietnam, ahora conocida como la Moratoria Chicana. Durante las décadas de los 70s y los 80s, el parque fue popular entre los propietarios de automóviles lowrider que recorrían el boulevard Foothill Boulevard en sus autos de colores brillantes. El parque también fue el centro del Festival del Cinco de Mayo de Oakland, que comenzaba con un desfile de carrozas por el boulevard de la Internacional y que culminaba en el parque. El festival creció tanto en asistencia que se trasladó a Fruitvale en el año 2000. Pero un evento que conmemora el Día de la Moratoria Xicana (Chicano) continúa celebrándose en el parque cada año en el mes de agosto.

A pesar de su importancia, el parque de San Antonio ha sufrido años de abandono. Sus canchas de tenis están agrietadas y los postes de luz que deben iluminar en las noches no sirven. El césped está cubierto de baches y los baños rara vez se limpian.

Sean Maher, un oficial de información pública de la ciudad, dijo en un correo electrónico a Oaklandside que la ciudad no reserva fondos individuales para los parques de la ciudad. Más bien, cada parque se mantiene bajo un presupuesto y el parque San Antonio recibe un mantenimiento de rutina que incluye mantener el césped por temporada, recolección de basura y mantenimiento general.

Gomez sintió que la comunidad podía hacer más para mejorar el parque, por lo que en noviembre se hizo cargo de una de las canchas de tenis y montó una carpa gigante llena de equipos de boxeo y luces. “Compré el toldo por $1,000 y lo instalé el 14 de noviembre,” dijo. Incluso pagó para reparar la cerca de tela metálica que rodea las canchas de tenis.

Técnicamente, el club de boxeo en el parque va en contra de las reglas de la ciudad. Pero Gomez pensó que sería más fácil pedir perdón que pedir permiso a la ciudad. El 2 de diciembre tuvo una reunión con la concejal del Distrito 2, Nikki Fortunato Bas, y presentó su propuesta para poder quedarse en el parque.

“Le mostré una presentación completa en PowerPoint de todo el trabajo que hago con los jóvenes y cómo estoy mejorando las condiciones en el parque,” dijo. “Quería asegurarme de que ella sepa que estamos haciendo algo bueno.”

Según Gomez, la reunión con la concejal salió bien. Gomez dijo que tiene la intención de continuar operando el club de boxeo desde la estructura improvisada. En diciembre, la carpa sirvió como lugar de entrega para una colecta de juguetes navideños por parte de National Brown Berets (unidad de Oakland) y coordinada por la organización local que provee despensa gratis cada semana, Homies Empowerment.

En un correo electrónico a Oaklandside, la concejal Bas escribió: “Si bien no puedo aprobar permisos de la ciudad o autorizar programas específicos como concejal de la ciudad, apoyó el club de boxeo que empoderan a nuestras comunidades y ofrecen experiencias positivas en nuestros parques para los jóvenes.” Bas también dijo que la ciudad está redactando un plan maestro para el parque y que está ansiosa por escuchar a los residentes del vecindario sobre la programación y cómo mejorar el parque, y sobre otras formas de utilizar mejor el espacio al aire libre y proporcionar acceso recreativo durante la pandemia.

Para dar una donación monetaria a la organización Vertical Skillz

Venmo: @verticalskillz

PayPal: goverticalskillz@gmail.com

También puede mandar un cheque a:

Vertical Skillz Outreach

490 Lake Park Ave #10842

Oakland, CA 94610

Pero no todo el mundo aprecia el campo de entrenamiento de Gomez. Hace un par de semanas, se enteró de una publicación en la aplicación llamada NextDoor. Un vecino escribió quejándose de la carpa, escribiendo que “están fumando y haciendo otras cosas.” Gomez se acercó a la persona que escribió la publicación y le explicó que nadie involucrado en su programa fuma dentro de la carpa y que en realidad es un lugar para que los jóvenes aprendan sobre salud y bienestar. Ella proporcionó su información para que el vecino pudiera hacer un seguimiento si tenía alguna pregunta.

“Construyes relaciones con los vecinos cuando te acercas a ver qué está pasando en el vecindario,” dijo Gomez. “Si el vecino estaba preocupado por la seguridad en el parque, ¿por qué no vino a preguntarme?”

Gomez dijo que planea continuar su trabajo con los jóvenes de Oakland.

“No soy de aquí, pero mi corazón ha estado aquí por muchas razones,” dijo. “Me han bautizado los jóvenes y la comunidad. No se obtiene ese regalo sin comprender o respetar la historia de la ciudad.” 

Para pedir más información acerca del campamento puede llamar al: (510) 646-0695.

Azucena Rasilla is an East Oakland native, a bilingual journalist reporting in Spanish and in English, and a longtime reporter on Oakland arts, culture and community. As an independent local journalist, she has reported for KQED Arts, The Bold Italic, Zora and The San Francisco Chronicle. She was a writer and social media editor for the East Bay Express, helping readers navigate Oakland’s rich artistic and creative landscapes through a wide range of innovative digital approaches.